Hola amigos, ahora, les dejaré la continuación de la batería celestial, es decir, la II parte, que la disfrúten.

La batería celestial, II parte.

Christelle: ¿Qué te pasa, hija?

Escuché que gritaste.

Naomi: Nada, madre.

Naomi, empezó a temblar y dijo con una voz entre cortada y a punto de llorar: Lo que pasa es que la niña de la ópera está aquí!!!!!

Christelle: Qué dices!!!!

Naomi: Mira, madre.

Lo que pasa, es que yo encontré unas baquetas en el buró.

Las encontré enbueltas en una tela negra, amarradas con un listón negro que decía en tinta roja y con unas letras amenazadoras.

¡Úsame!!

Las saqué, esperándo ayárme en el cuarto con un instrumento de percución, pero nada, nada aparecía ante mis ojos.

Luego, sin saber por qué, me encontré dentro del armario, ayándo uuna puertesita negra.

La abrí, y........ o, madre!!!!! no tengo palabras para explicar lo que ví!!!!

Dicho esto, comenzó a llorar y se echó como un niño pequeño a los brazos de su madre.

Christelle: Qué viste, hija??

Naomi: Ví, una abitación totalmente negra, sin luz, con una mesita negra, pero al centro de esa misteriosa y obscura abitación, se ayaba lo que yo estaba buscando, una batería roja perfectamente bién armada.

Luego, la empesé a tocar, y ... o, dios!!!!!! se escuchaba como si yo hubiera estudiado por largo tiempo ese instrumento, como si yo conosiera cada una de las notas musicales, me asusté y dejé de tocar, dejando las baquetas en un tambor y caminando hacia la mesita negra.

La mesita contenía en sima, una caja igual de negra, la abrí con muchísimo cuidado. Dentro de la cajita, encontré unos lentes con la siguiente leyenda también escrita en tinta roja.

Si me tocas, conoserás la muerte!!!!

Luego de eso, caí desmayada y después, me levanté gritando. Es la niña de la ópera!!

Christelle: No puede ser!!!!

La niña de la ópera está aquí!!

Naomi: Después, recordé que había encontrado unas cartas enterradas en el patio de la antigua casa, así que las empesé a buscar y las comensé a leer con muchísimo miedo.

Y.... o, madre, las cartas hablan de ese instrumento!!!

Después, volví otra vez a la abitación y empesé a explorar el instrumento, ayándo en cada uno de los tambores, 4 iniciales grabadas.

C.D, N.Ó

Luego, escuché ruido en mi abitación, así que me salí de esa abitación con un paso lento y con miedo, cerré la puerta y salí del armario, al mismo tiempo que escuchaba tus pasos subiendo las escaleras y aproximándote a mi abitación.

Christelle: Dios, hija, la niña de la ópera está aquí, estamos en su dominio y ará cualquier cosa para detenernos y sacarnos de aquí!!

Naomi: No te acuerdas, madre, la niña de la ópera ha muerto, lo leímos en el periódico y no creo que venga a hacernos daño.

Christelle: Tienes razón, hija, no se en que estaba pensando.

Naomi: Voy hacia el cuarto donde está la batería, lo quiero explorar bién.

Christelle: Ten mucho cuidado, hija.

Naomi, levantándose de la cama, asintió con la caveza y se aproximó al armario, entró y jiró la manija de la puerta de la abitación, donde se ayaba, la niña de la ópera.

Estaba explorando el cuarto, cuando de repente, escuchó una voz que le decía cantando con una melodía tan dulce.

Soy yo, la niña de la ópera....

Ven con la niña de la ópera...

Naomi: Quién está ahí?

Silencio.............

Soy yo, la niña de la ópera.....

Ven con la niña de la ópera....

Luego, empessó a sentir un viento suave, que le golpeó con total suabidad su rostro.

Luego, enfrente de ella, se encontraba, la que habían creído muerta por tanto tiempo, la que sufrió vastante por un amor que no le correspondió, estaba ahí, ante sus ojos desorbitados de la sorpresa, Christine Daaé, la niña de la ópera.

Estaba vestida totalmente de negro, sin sus lentes, y con una sonrrisa de felisidad en su rostro.

Naomi: Ho... ho... ho... hola......

Christine: Hola, cómo te llamass?

Naomi: Na..... Na.... Naomi....

Christine: Yo soy......

Naomi: Eres la niña de la ópera!!!!!

Christine: Si, y aún sigo con mi defecto.

Naomi: A, SI, TUS OJOS.

Christine, se encaminó hacia la mesita negra, la sintió y sintió la cajita, la abrió y se puso sus lentes obscuros con la leyenda tan conosida en tinta roja.

Christine: Así está mejor, no lo crees?

Naomi: Siiiii.....

Christine: No tengas miedo, no te voy a hacer nada, ya no tengo tanto rencor por mi discapasidad, únicamente me vasta con que no me vean los ojos.

Naomi: Sabes, tu historia fue muy conosida aquí, en México.

Christine: Si, de hecho, fue aquí donde susedió, en la ópera Greend.

Por cierto, qué pasó con esa ópera? le preguntó Christine a Naomi, quien ya estaba mas tranquila y ya le había inspirado confiansa Christine.

Naomi: De hecho, estás aquí, querida amiga.

Christine: Cómo, no entiendo.

Naomi: Si, esa ópera, de quien una vez tu fuiste la verdadera y única dueña, es esto, una manción a la cual, yo me acabo de mudar con mi familia.

Christine: Qué?

Naomi: Si, amiga.

Christine: No puede ser!!!!

Naomi: Pues ya lo es, mi querida Christine.

Christine: Tú supiste mi historia?

Naomi: Que si la supe? dios!!!! casi me muero de la impreción, al saber que tú le dijiste a Thárit de tu discapacidad!!!!

Christine: Si, yo no se lo quería decir, pero él me quitó los lentes con mucha fuerza y yo ya no pude hacer nada para detenerlo.

Naomi: Y esa batería?

Christine: Cuál?

Naomi: La que tienes a tras de ti.

Al escuchar esto, Christine se voltió y empesó a explorar el cuarto, ayándola y al mismo tiempo, soltando una carcajada.

Christine: Ha!!!!! esa batería!!!! dios, con esa batería, Thárit y yo, compartimos tantos momentos juntos.

Naomi: Sabes, encontré unas cartas enterradas en mi antigua casa que hablan de esa batería.

Christine: Dios!!!! haber, quiero verlas.

Naomi, salió del cuarto, encontró las cartas y las llevó hacia Christine.

Naomi: Mira, aquí están.

Christine: Me las puedes leeer, por favor?

Naomi: Claro!!!!

Naomi, se las empesó a leer. Terminó y Christine dijo estas palabras.

Christine: Esto es un tesoro!!!

Naomi: Ten, quédatelas. Oye, que significan esas iniciales grabadas en cada uno de los tambores?

Christine: Ha, eso es muy simple de explicar. C de Christine. D de Daaé. N de niña y Ó de ópera.

Naomi: aaaa, dios, mi querida amiga, si hai algo que pueda hacer por ti.

Christine: No, Naomi, no te preocupes.

Naomi: Quieres ser mi amiga??

Christine: Claro!!!

Continuará....